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Yodo en el embarazo: bebés y madres

El yodo es un nutriente que se puede encontrar en muchos alimentos. La necesitamos en cantidades muy pequeñas, pero tiene un papel crucial en el funcionamiento de la tiroides.

La tiroides es una glándula que necesita yodo para producir sus hormonas, hormonas que se encargan de regular el metabolismo, el crecimiento físico y mental y el desarrollo de los músculos y del tejido nervioso.
El déficit de yodo en nuestros alimentos puede causar alteraciones importantes. La manifestación más frecuente y visible es el macho cabrío, que corresponde al aumento desproporcionado de la glándula tiroides. Sin embargo, la deficiencia de yodo también puede causar hipotiroidismo e incluso afectar la capacidad reproductiva.
Es durante el embarazo que la ausencia de este nutriente tiene las consecuencias más graves, ya que puede causar daños neurológicos irreversibles al feto.

La importancia del yodo durante el embarazo
Durante el embarazo aumenta la necesidad de yodo de la madre. Mientras que una mujer necesita normalmente unos 150-200 microgramos de yodo al día, las mujeres embarazadas necesitan una ingesta de e 39; entre 200 y 300 microgramos al día.
Durante el embarazo, la tiroides de la madre debe funcionar un 50% más que en condiciones normales. ¿Por qué? En el primer trimestre, el feto aún no ha desarrollado su propia glándula tiroides, por lo que la madre debe producir suficiente hormonas no sólo para satisfacer sus propias necesidades, sino también para cubrir más del feto. Estas hormonas son esenciales para el desarrollo del sistema nervioso del niño.
A partir del tercer mes se forma la tiroides fetal, por lo que puede comenzar a producir sus propias hormonas. Pero para ello, la madre le debe proporcionar la cantidad necesaria de yodo.
Si la madre sufre una deficiencia grave de yodo y no puede suministrar la cantidad necesaria para el feto, el feto puede sufrir daños neurológicos graves e irreversibles, como cretinismo, mutitat sorda, parálisis espástica, estrabismo, etc. enanismo y déficits mentales. También aumenta significativamente el riesgo de aborto involuntario y muerte muerte.
Cuando la deficiencia de yodo es menor, el feto se ve afectado en menor medida. Sin embargo, el bebé puede tener un coeficiente intelectual inferior (generalmente de unos 10 a 15 puntos inferior al resto de niños), que posteriormente puede limitar su capacidad y rendimiento en el aprendizaje escolar.
Todos estos problemas se pueden evitar con una buena dieta que pueda proporcionar la cantidad necesaria de yodo tanto para la madre como para el bebé.

El yodo se puede encontrar en diferentes alimentos. En general, se considera que los peces, mariscos y algas son los productos con el contenido más alto de este nutriente. En la tabla siguiente, se detallan los alimentos ricos en yodo y el contenido que tiene cada uno de ellos (calculado en microgramos / 100 gramos).
– Bleda – 40,0- Conservas de atún – 34,2- Frit fresco – 27,0- Bacalao fresco – 20,0- Anchoas frescas – 20,0- Avellanas – 17,0- Huevo de gallina – 12,7- espinacas – 10. 0- Fresas – 10,0- Zanahorias – 10,0- Leche de vaca entera – 9,0
Fuente: Fundación Sal y Salud

Estas cantidades son aproximadas. Un mismo tipo de alimento puede tener diferentes niveles de yodo en función del país en que se cultivó (en el caso de los alimentos de origen vegetal) o de los hábitos alimenticios que tenía (en el caso de los animales). También tenga en cuenta que durante la preparación de las comidas se puede perder parte del yodo de estos alimentos.
Otra forma de obtener suficiente de este nutriente es sustituir la sal común por sal yodada. Además, la iodització de la sal destinada al consumo humano es una medida ya adoptada oficialmente por ciertos países, a fin de evitar los riesgos derivados de la ausencia de este elemento en la dieta de la población.
También hay suplementos vitamínicos que contienen yodo, especialmente recomendados para mujeres embarazadas y que ayudan a cubrir la cantidad de yodo que el cuerpo necesita durante este tiempo.

Cantidad recomendada de yodo
La cantidad de yodo que hay que ingerir varía con el & # 39; edad y determinadas condiciones fisiológicas. En general, se considera que los niños deberían consumir entre 90 y 120 microgramos al día, mientras que los adultos necesitan unos 200 microgramos. Las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia ven como aumentan aún más sus necesidades de yodo, llegando a valores de e 39; entre 200 y 300 microgramos al día.

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Yodo en el embarazo: bebés y madres
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